miércoles, 13 de noviembre de 2013

Para el Tribunal existía un "plan sistemático de exterminio"

Jorge Acosta, Carlos Carrizo Salvadores y Mario Nakagama fueron condenados a prisión perpetua.

 El Tribunal Oral Federal (TOF) de Catamarca dio a conocer los fundamentos de la sentencia en la causa por la denominada "Masacre de Capilla del Rosario", por la que fueron hallados culpables y condenados a prisión perpetua los militares Carlos Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y Jorge Exequiel Acosta.
En el documento, de más de 300 páginas, y al que tuvo acceso El Ancasti, el TOF, entre sus principales argumentos, se refiere a que los tres represores actuaron "en cumplimiento de un plan sistemático de exterminio en contra de la población civil y que tomaron parte activamente en la ejecución de los ciudadanos".
En cuanto a la reconstrucción de lo ocurrido el 12 de agosto de 1974, el Tribunal ratifica el fusilamiento de los 14 militantes del ERP en el monte. "Habrían sido rodeados y cercados, habiéndose rendido" y más adelante señala que "estando ya desarmados y sin posibilidad de resistencia alguna habrían sido abatidos y/o ejecutados con ráfagas sostenidas de disparos provenientes de armas de repetición".

Testigo clave
Consideraron de "fundamental importancia" el testimonio del ex conscripto José Gambarella, quien presenció los fusilamientos de cuatro personas "que se encontraban con las manos en alto".
"Los fusilamientos fueron ordenados desde los mandos superiores y ejecutados por los tres encartados (Nakagama, Acosta y Carrizo Salvadores). Para los jueces, los militares ocuparon una posición clave en el episodio. Carrizo Salvadores "era el encargado último de coordinar el operativo, Nakagama debía ubicar a las víctimas desde un helicóptero". En cuanto a la responsabilidad de Acosta, éste puso a disposición los miembros de su compañía "para que se internen en el monte y aniquilen a las víctimas".
El pasado 8 de octubre, el TOF dictó sentencia. Carrizo Salvadores y Nakagama seguirán cumpliendo su pena en el Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores, en tanto que Acosta lo hará en el Penal de Bouwer, en la provincia de Córdoba.

martes, 8 de octubre de 2013

Masacre Capilla del Rosario : Condenaron a tres represores a prisión perpetua

La masacre de Capilla del Rosario

Fueron juzgados por el fusilamiento, el 12 de agosto de 1974, de 14 integrantes del ERP. Los condenados son Carlos Eduardo del Valle Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y Jorge Ezequiel Acosta.

Los represores Carlos Eduardo del Valle Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y Jorge Ezequiel Acosta fueron condenados a prisión perpetua por la denominada masacre de Capilla del Rosario, perpetrada el 12 de agosto de 1974 en la provincia de Catamarca, en la que 14 integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) fueron fusilados. En una sala colmada por integrantes de organizaciones de derechos humanos y familiares de víctimas, concluyó el proceso judicial –el segundo por crímenes de lesa humanidad en esa provincia– que se extendió durante cinco meses y donde prestaron declaración más de 50 testigos. El tribunal del juzgado oral federal, integrado por Juan Carlos Reynaga, Gabriel Eduardo Casas y Carlos Jiménez Montilla, los condenó por los delitos de “homicidio calificado, agravado por alevosía y por el concurso de dos o más personas en 14 hechos”. En la resolución, se dispuso además la inhabilitación absoluta y perpetua de los sentenciados.

Los homicidios doblemente agravados correspondieron a la muerte de Mario Lescano, Juan de Olivera, alias Héctor Moreno, Rogelio Gutiérrez, José María Molina, Luis Billinger, Carlos Anabia, Raúl Sainz, Juan Carlos Lescano, Luis Roque López, Silverio Orbano, Roberto Jerez, Rutilio Dardo Betancour Roth, Alberto Rosalez y Hugo Caccivilliani Caligari. El tribunal dispuso además que los condenados Carrizo Salvadores y Nakagama continúen en prisión en el Servicio Penitenciario de Miraflores, en la provincia de Catamarca, y que Acosta cumpla su condena en el Servicio Penitenciario de la localidad de Bower, en Córdoba. El fallo coincidió con lo que habían solicitado los representantes de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y la fiscalía de Estado de la provincia.

El 12 de agosto de 1974 en la quebrada de Los Walther, cerca de Capilla del Rosario, fueron fusilados 14 miembros del ERP. Formaban parte de un grupo que intentó copar el Regimiento Aerotransportado 17, pero fueron sorprendidos por la policía. Una parte de los militantes fueron detenidos, otros se dieron a la fuga y el grupo que fue cercado en Capilla del Rosario fue ejecutado por las fuerzas del Ejército luego de deponer las armas.

La causa se inició en 2004, a pedido de organismos de derechos humanos de Catamarca y Córdoba, que reclamaron conocer la identidad de los NN que habían sido enterrados en el cementerio local. El juez federal subrogante Pedro Navarro se declaró competente, y así fue que el Equipo Argentino de Antropología Forense realizó las exhumaciones e identificó al santiagueño Rozales y a los uruguayos Betancour Roth y Cacciavillani Caligari.

Con la investigación a cargo del fiscal Santos Reynoso, comenzaron a declarar militares, policías y soldados, y en mayo de 2009 Nakagama, que en ese momento era jefe de la sección morteros pesados del Regimiento 17, se convirtió en el primer detenido por la masacre. Fue detenido luego Carrizo Salvadores, que entonces era asistente del jefe del Regimiento y que en 2004 llegó a ser jefe de Policía de Jujuy, y finalmente fue procesado Acosta, que en 1974 tenía a su cargo una compañía del regimiento y ya fue condenado por su actuación en La Perla.

En el juicio declaró José Gambarella, quien estaba cumpliendo el servicio militar en 1974 y presenció el asesinato de los militantes del ERP. “Vi caer al primer joven que salió con las manos en alto y a una queriéndose cubrir la cara, y vi caer a cuatro más”, relató.

La sentencia tuvo la disidencia parcial del juez Casas, quien votó por la inconstitucionalidad del artículo 80 del Código Penal, por falta de mínimo penal que no permite mensurar culpabilidad y propone pena de prisión de 16 años.

jueves, 3 de octubre de 2013

Masacre de Capilla del Rosario: El exrepresor Manzanelli admitió las ejecuciones de los guerrilleros

Aunque se mostró reticente ante el tribunal, reconoció las entrevistas y las cartas enviadas al periodista Gustavo Molina.
 
El exrepresor Manzanelli admitió las ejecuciones de los guerrilleros

Luis Alberto Manzanelli, el represor que purga una condena perpetua en Córdoba por crímenes de lesa humanidad, admitió ayer que de acuerdo a la información que él manejaba, lo de Capilla del Rosario fue un fusilamiento. En horas de la siesta se realizó la toma de la declaración testimonial de Manzanelli, en las instalaciones del Tribunal Oral Federal Nº 1 de la provincia de Córdoba. Hasta allí se trasladaron las partes que componen el juicio que se desarrolla en nuestra provincia.
El extorturador fue trasladado desde el penal cordobés y una vez que estuvo ante el tribunal, reconoció su firma y el contenido de las cartas que le había entregado al periodista de Clarín Gustavo Molina, luego de forjar una relación tras una serie de entrevistas que éste le hizo en el año 2006.
Reticente ante las preguntas y con cautela para eludir una auto incriminación, Manzanelli explicó que si bien admitía el contenido de las cartas, todo lo que sabía sobre lo ocurrido en Catamarca lo conocía por una cuestión subjetiva, por comentarios.
La toma de este testimonio surge a partir de la declaración del periodista Molina, quien señaló que Manzanelli le había explicado que a partir de lo sucedido en Trelew, el ejército ya no tomaba prisioneros, sino que directamente procedía al fusilamiento.
El exmilitar estuvo en nuestra provincia durante la época en la que ocurrió la masacre de Capilla. Según quedó acreditado, Manzanelli fue enviado desde Córdoba para instalarse en el regimiento local en una misión de inteligencia, desde donde pudo conocer lo que pasó con el frustrado intento de copamiento del entonces Regimiento 17 de Infantería. Años después, le contaría a Molina que el operativo de Capilla del Rosario estaba al comando del imputado Carrizo Salvadores, quien acudió al lugar junto a Nakagama.

Acosta

Respecto a la participación de Acosta, en una nota concedida al diario Clarín, Molina explicó lo siguiente: “Yo creo que, efectivamente, Acosta participa activamente como indica Manzanelli, en la ejecución de los guerrilleros. Y por tratarse de un oficial, que comparte después con él un rol en la represión ilegal, comienza a gestarse allí cierta inquina. Por eso, en el relato que Manzanelli hace de los hechos, él se pone en una situación superior, como que en su rol de suboficial fue a Catamarca a hacer el trabajo que los oficiales no hicieron. Y lo que le debe molestar, es que fue recluido en la base a hacer tareas de inteligencia y no pudo ir al monte a participar de la acción armada, como sí lo hizo Acosta”.
Cabe recordar que en la estructura del CCD La Perla se destacó por ser uno de los torturadores más feroces.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Masacre de Capilla del Rosario “Nakagama me dijo que con su arma había matado a mis compañeros”

Lo aseguró uno de los sobrevivientes que declaró en la última audiencia. El 4 de octubre, los alegatos.

“Nakagama me dijo que con su arma había matado a mis compañeros”

Los imputados fueron situados en el lugar de los hechos.

En la sala de audiencias del Tribual Oral Federal de Catamarca, tuvo lugar la última audiencia del juicio por la “Masacre de Capilla del Rosario”, como se conocen los hechos en los que resultaron aniquilados 16 miembros del Ejército Revolucionario del Pueblo en 1974.
A lo largo de la misma, declararon varios testigos propuestos por la secretaría de Derechos Humanos -constituida en querellante-, representada por el abogado Guillermo Díaz Martínez, quienes reafirmaron la hipótesis sostenida por esa parte desde el inicio del debate, que indica que los tres imputados -Mario Nakagam; Carlos Carrizo Salvadores y Jorge Exequiel Acosta- fueron los que dieron la orden de aniquilamiento y que los jóvenes pertenecientes al ERP se encontraban desarmados y trataron de rendirse al ser encontrados por los militares y policías, en agosto de 1974.
Los tres sobrevivientes, Raúl Lescano, Alfredo Mustafá y Gutiérrez, se separaron del grupo antes de la noche del sábado 10 de agosto, con órdenes de llevar a uno de los heridos en ese enfrentamiento para que sea asistido en Banda de Varela.
Los testigos, a su vez, identificaron, a través de fotografías, al cuerpo de Antonio “El Negrito” Fernández, el líder de la misión guerrillera que también perdió, junto al resto de sus compañeros, en la masacre.
En un momento de su relato ante el Tribunal, Mustafá aseguró que, cuando estaba privado de su libertad, luego de la muerte de sus compañeros en la Jefatura de Policía, el mismo Nakagama se acercó a él, en momentos en que lo trasladaban para hacerle unas curaciones, y le dijo expresamente, mientras le exhibía su arma: “Con ésta maté a tus compañeros. Si también la querés, salí corriendo”, en lo que él interpretó como una clara amenaza, con intención de que corra para dispararle desde atrás.

Manzanelli

Posteriormente, declaró el periodista corresponsal de Clarín en Córdoba, Gustavo Molina, que en 2006 realizó una serie de entrevistas al exrepresor Luis Alberto Manzanelli, en las que se desprendió parte del accionar de los imputados, en relación a los hechos de Capilla del Rosario.
El testimonio de Manzanelli sitúa a los tres imputados en el lugar de los hechos, específicamente, a Nakagama y Carrizo Salvadores en la quebrada ubicada en esas inmediaciones. Para obtener de boca del testigo la confirmación de estos dichos, el Tribunal se constituirá en su lugar de detención, el 30 de septiembre.
Por su parte, Liliana Calliso, que estuvo presa en el Centro de Detención de La Perla, en Córdoba, aseguró que, en el marco de la impunidad que le otorgaba el hablar con alguien que no pensaba que fuese a salir, el propio Acosta le dijo que había participado de la masacre.
Otro detenido en ese centro, Piero Vinotti, aseguró, asimismo, que uno de los militares le dijo que “nos convertimos en asesinos a partir de Catamarca”.
El militar Carlos Suárez, testigo presentado por la defensa, terminó reconociendo que la orden recibida era la de “aniquilamiento”; pero, a partir de su testimonio, la Querella ordenó que se investigue al exmilitar, por su posible responsabilidad en los hechos.

Tramo final

Luego de la audiencia a Manzanelli, se esperan los alegatos, que tendrán lugar el 4 de octubre, por parte de los integrantes de la Querella, y el 7, para la defensa de los tres imputados, Carlos Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y Jorge Acosta.

Fuente: http://www.elesquiu.com

lunes, 5 de agosto de 2013

Declaran cuatro sobrevivientes de la Masacre de Capilla del Rosario

Son testigos claves para el juicio

El imputado Mario Nakagama durante la inspección con su abogado.

El juicio por la Masacre de Capilla del Rosario -iniciado el pasado 6 de mayo- verá su continuidad durante la jornada de hoy, ya que cuatro testigos claves para el devenir del juicio ofrecerán su declaración testimonial ante el Tribunal Oral Federal. Los cuatro testigos son sobrevivientes de los violentos sucesos acaecidos entre el 10 y 12 de agosto de 1974 en inmediaciones de la Quebrada de los Walther y la Capilla del Rosario. Todos llegarán de distintos puntos del país con el objetivo de explicar ante los magistrados su grado de participación en el intento de copamiento del 17º Regimiento de Infantería Aerotransportada y la forma en que lograron huir tras el fracaso rotundo que sufrieran como consecuencia de la intervención de las policías Federal y Provincial, y de las Fuerzas Armadas.
En este sentido, es importante destacar que si bien dos de los cuatro testigos en reiteradas oportunidades han asegurado haber sido parte del grupo supuestamente dirigido por el Hugo Irurzún -alias Capitán Santiago-, nunca rubricaron estas afirmaciones por medio de una declaración testimonial formal ante los investigadores y la Justicia Federal. Por esta razón, ésta será la primera vez que hablen en el marco del proceso de la causa de manera formal dando a conocer la información sobre los hechos de agosto del ‘74.
Su testimonio es clave para el juicio ya que podría apuntalar las versiones brindadas por el exconscripto José Gambarella, quien explicó que presenció en forma directa cuatro fusilamientos, además de haber guiado personalmente al tribunal y las partes del proceso en la inspección ocular por medio de la cual se determinó el espacio físico donde los violentos hechos tuvieron lugar.
Puntualmente, estos testimonios podrían abonar la hipótesis principal de debate del juicio -la existencia de los fusilamientos y por ende crímenes de lesa humanidad- explicando los detalles posteriores a los primeros enfrentamientos hasta el momento fehacientemente comprobados.
Uno de los puntos a determinar con mayores precisiones -más allá del testimonio de Gambarella- es si los guerrilleros de la Compañía de Monte “Ramón Rosa Jiménez” estaban armados al momento de su muerte o no. Por otro lado, cabe destacar que los cuatro testigos -entre ellos Mario Paz y Jorge Ramírez- efectivamente fueron víctimas de violentos episodios de torturas en aquel entonces y además debieron purgar en forma posterior a los hechos de Capilla del Rosario una condena de 10 años de prisión por asociación ilícita.
La audiencia arrancará en las primeras horas de la mañana y, dada la importancia de los testigos, se espera que se extienda durante toda la jornada. Los sobrevivientes darán una conferencia de prensa posteriormente.

Inspección ocular

En una de las últimas jornadas de acción del juicio, el tribunal y las partes intervinientes acudieron al lugar donde habrían acaecido los hechos con José Gambarella -exconscripto- como guía para reconocer el espacio físico de los hechos.
El abogado Montero -defensor de los imputados- criticó con dureza ese procedimiento acusando al testigo de “sacar a pasear” al tribunal sin conocer el lugar.

Fuente: http://www.elesquiu.com

martes, 23 de julio de 2013

Repudio al proyecto de indemnización a familiares de militares

De: Medehs Goya <medehsgoya@gmail.com>
Fecha: 22 de julio de 2013 11:21
Asunto: repudio al proyecto de indemnización a familiares de militares y soldados fallecidos en el asalto al R29 de Formosa en 1975
En nombre de MEDEHS (Memoria, DDHH y Solidaridad) de Goya , Corrientes adherimos y apoyamos las declaraciones de Familiares de Tucumán y Familiares de la Masacre de Margarita Belén repudiando el proyecto de indemnización a familiares de militares y soldados fallecidos en el asalto al R29 de Formosa en 1975.

Este proyecto de ley va a contramano de todo el trabajo en torno a la defensa de los DDHH, cuyo inicio lo referenciamos hace ya 36 años con el surgimiento de las Madres de Plaza de Mayo y que a partir del 2004, cuando el presidente Néstor Kirchner bajó los cuadros, se convirtió en POLITICA de ESTADO.

Nos preguntamos entonces ¿que intereses defiende este proyecto que nos retrotrae a etapas superadas en las que se diluía o enmascaraba el genocidio perpetrado por los que asaltaron el poder del Estado en la Teoría de Los dos Demonios? Y mas aun, esta Ley se trata en momentos en que logramos poner en debate y en la Justicia a los civiles, empresarios e ideólogos, que participaron y le dieron *letra* a los militares.

Es urgente que los Legisladores reflexionen y subsanen la equivocación, este es el objetivo de nuestras palabras y por ello nos sumamos a todos los compañeros y organizaciones hermanas con la memoria de los 30.000 más viva que nunca.

Elías Osmar Bello: Presidente
Alicia Helena Casabonne: Vicepresidenta

lunes, 8 de julio de 2013

Masacre Capilla de Rosario: Un testigo señaló el lugar exacto donde fueron ejecutados los militantes

Durante casi cuatro horas se llevó a cabo la inspección ocular en el escarpado lugar donde ocurrieron los fusilamientos.
El procedimiento fue un valioso avance en la causa.

Tal como estaba previsto, se realizó ayer la esperada inspección ocular en el lugar de los hechos donde ocurrió la Masacre de Capilla del Rosario. Un testigo indicó el lugar donde habría estado parado cada uno de los imputados.
Durante casi cuatro horas miembros del tribunal, los imputados, la querella y testigos treparon por los inhóspitos montes y recorrieron la zona.
Los intervinientes en el acto procesal remarcaron la importancia del mismo ya que se pudo señalar con exactitud el lugar donde fueron fusilados los 16 miembros del ERP, aquella siesta del 12 de agosto de 1974.
Cerca de las 9 la comitiva llegó hasta la iglesia y minutos después, apoyados por personal de gendarmería, policía federal y provincial, además de personal del minihospital de San José, partieron hacia las alturas.
El largo recorrido se hizo por una parte de pendiente abrupta, accidentada y de difícil acceso.
El protagonismo de la jornada se lo llevó el testigo clave José Gambarella. Durante 1974, el hombre cumplía con el servicio militar y le tocó no solo presenciar el hecho sino ayudar luego a cargar un cuerpo.
Mientras caminaban por los agrestes parajes, Gambarella ayudó a los presentes a retrotraerse casi 40 años en el tiempo y revivir aquella siesta, respondiendo a todas las preguntas de las partes.
Por otra parte, el periodista Luis Mercado, señalaba el lugar en la ruta desde donde Carlos Carrizo Salvadores estaba al mando y habría dado la orden de aniquilamiento.
Debido al paso del tiempo, es casi una obviedad remarcar que el lugar cambió su vegetación y algunos árboles, como ser los palos borrachos, ya se extinguieron.
En cierta parte del recorrido, Gambarella fue consultado por el fiscal sobre cómo eran alimentados los soldados, a lo que respondió que se hacía con cajones de naranja. Momentos después, comenzaron a aparecer por la zona restos de dichos cajones.
Casi al final del recorrido, en un cañadón cercano a Aguas Coloradas, Gambarella encontró el lugar exacto de la masacre y se detuvo. Consultado posteriormente, el querellante Guillermo Díaz Martínez explicó: “Ante la consulta del ministerio público fiscal sobre la ubicación de (Mario) Nakagama, dijo que estaba a su derecha, luego desde esta querella preguntamos dónde estaba el imputado (Jorge) Acosta y dijo ‘ahí’, lo posicionó”.
Entre otras conclusiones, se remarcó que con el conocimiento tangible de la geografía del lugar, no era posible el descenso de un helicóptero donde mataron a los guerrilleros

El presidente del tribunal, Juan Carlos Reynaga, señaló que el juicio entraba en cuarto intermedio hasta la conclusión de la feria judicial. La próxima jornada se realizará el 5 de agosto, donde se espera por la presencia de testimonios de sobrevivientes de la compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez.

Al término del procedimiento, el querellante Guillermo Díaz Martínez indicó que “fue un día importantísimo para la causa, creo que ya no queda lugar a ninguna duda. Gambarella fue contundente una vez más, precisó el lugar donde vio la rendición, los fusilamientos y quiénes fueron los que dispararon. Contó también dónde estaban los imputados Nakagama, Carrizo Salvadores y Acosta, es decir, puso tiempo y lugar. Por ello entendemos que el tribunal se va lleno de certezas y que esta medida era necesaria, así que nos vamos sumamente conformes”, expresó el letrado.
En el mismo sentido, Bernardo Lobo Bugeau remarcó que la prueba es de “vital importancia para este proceso, donde diversos testigos hicieron conocer de primera mano al presidente del tribunal dónde estaban situados todos”.
“Gambarella dijo ‘éste es el lugar’, luego de una larga caminata por estos terrenos, cuando nos acercamos a un cañadón”, afirmó Lobo Bugeau. “No solo que ése era el lugar, sino que indicó por dónde los vio, tanto a Acosta como a Nakagama”, agregó.
Cuando fue consultado si de acuerdo a lo que transcurrió del juicio ya se podría solicitar la pena máxima, fue claro: “Creemos que en lo ya transcurrido hemos colectado y probado con un grado de convicción suficiente para el tribunal el grado de responsabilidades y autorías de cada uno de los tres imputados. Además restan sobrevivientes de la propia compañía de monte [...]”.

Lo importante de esta inspección ocular es determinar que los helicópteros habrían ingresado a retirar los cuerpos y trasladarlos a hacia a ruta donde se habría producido el enfrentamiento. De gran valía para fiscalía y la querella de que el tribunal pueda observar el aspecto topográfico de la zona de dónde se produjeron los hechos, muy escarpado y montañoso.
Otro hecho particular que ocurrió durante la travesía, es que un testigo Juan Carlos Añauque, de 80 años de edad, quien en ese entonces pertenecía a la Brigada de Investigaciones de la Policía, fue trasladado al Hospital San Juan Bautista luego de que se le bajara la presión.